Tomé el folder y comencé a leer, no entendía nada, pero confiaba en Anthon. —Hay que llevárselo, si pido permiso puedo llevarle esto a Arlen. A Ethan… lo pueden cuidar Miriam o tú — le dije señalándolo.
Anthon me miró y sonrió condescendiente. —Tengo una mejor idea. Hablaré con el abogado de Arlen, le mandaremos escaneados los papeles, mañana tomaré mi avión privado y le llevo la carta a Arlen; es mejor no estresar a tu pequeño, además, así yo visito a unas amigas en Londres.
Me miró y entendí la indirecta.
—Está bien, esperaré aquí pacientemente, la verdad es que esperaré impaciente y me comeré mis uñas que me...