—Perrita, te voy a enseñar a respetarme —me dijo mientras jalaba mi pelo hacia abajo llevándome al suelo. Estaba a punto de pegarme, así que cerré los ojos y eso, pero el golpe nunca llego, solo sentí que me soltó y escuché un grito. Alcé la vista y vi a Cesar y a Emmeran encima del tipo golpeándolo. Después Emmeran me tomó en brazos y me metió al departamento.
—Empaca tus cosas ahora ¡YA! —me gritó Emmeran. Sacó el celular y marcó algo.
—Miriam no regreses, llévate a Ethan al departamento — le dijo y colgó. Yo estaba congelada.
— ¡Qué esperas! Maldición, nos vamos a dejarte en este maldito...