—Los roles estaban deliciosos, gracias. Guardé uno para los niños.
—Tengo más en la casa, pueden ir a cenar roles y leche. Alex me miró.
— ¿Ethan?
—Ethan y yo hablamos, él ya lo entendió.
—O al menos eso esperaba.
— ¿Están muy buenos los roles? —curioseó Sophie—. Son mis preferidos, bueno, todo lo que tenga canela.
—Puedes ir, Sophie, haré dos charolas más…
— ¿Puedes enseñarme? Alex soltó una gran carcajada.
—No te imagino en la cocina.
— ¡Oye! Ni yo, pero… en serio, amo los roles de canela. Quedamos de acuerdo y Kathe no apareció. Eso me preocupó.
— ¿Y Kathe? —Kathe pidió el resto de las horas...