Yo asentí. Alina ni siquiera se defendió, sabía que teníamos razón. En ese momento iban entrando Arlen y Victoria agarrados de la mano. Tras de ellos venía el conserje con una pequeña carretilla llena de refrescos y varios tipos de postres. Sentí que algo se instalaba en mi garganta cerrándola. Ethan corrió con su papito y lo abrazó. La tipa se movió un poco para darles espacio. Entraron y saludaron, o, mejor dicho, Arlen saludó y la "señorita acompañante" solo se limitó a mover la cabeza. Victoria pasó parte de la tarde sentada sin incluirse del todo, pero cantó un poco y comenzó a platicar con Leah. Arlen cantó con...