De pronto estaba envuelta en un mareo de confusiones y tratando de ir a respuestas sencillas que me hicieran saber QUÉ DEMONIOS HACIA DANTE DE NUEVO EN LA PUTA TIERRA.
Zeus está muerto sobre mis pies descalzos, su carne fría comienza a helarme. Me aparto, con una mezcla de terror y asco. Amenadiel se despierta tomando una bocana de aire como si hubiese salido a la superficie de un profundo mar.
Salta de la cama e intenta recobrar el aliento. Seguro quedó dormido bajo algún hechizo del dios del trueno.
Dante clava sus ojos en los míos. Su pecho sube y baja, agitado. No sé si tenerle miedo o volver...