Suspiro a su lado y le respondo en el mismo tono bajo con el que me hablo.
—A pesar de todo creo que ha sido perfecto esta noche —lo veo sonreír y continuo— Gracias por asegurarte que mi noche no fuera un completo desastre y por recordarme que no debo permitir que otros arruinen mis planes,
—No hay de que nena, ha sido un placer.
Permanecemos en silencio contemplando el cielo estrellado y la luna, luego me dice en tono divertido
—Debería llevarte a casa para que duermas, porque seguro te quedas dormida y me toca esperar un montón por ti —sonrió y le digo en el mismo tono de...