Note que tenía un piercing en la lengua, y que olía de maravillas aun me miraba con picardía y yo, bueno yo seguía sin reaccionar, por lo que tuvo que venir a mi rescate otra vez mi súper voz.
—Bueno estúpida, reacciona ahora los músculos y un poco de testosterona te idiotizan ¿o qué? —después de eso sacudí mi cabeza como para espantarme unas moscas imaginarias por lo que el volvió a reír y sentí como su cuerpo se agitaba por esa razón.
Finalmente fui capaz de articular palabras y pensamientos coherentes, aunque no dije nada en ese momento porque empecé a reír, luego de que la risa paso, le...