DÍAS MÁS TARDE
Los días pasaban y la tristeza se alejaba quizás un poco más. Penélope se volvía nuestra razón de ser y nuestra valentía, aunque aún no me encontraba del todo lista para una prueba de embarazo propia, me negaba a la idea de recibir algo así luego de una gran perdida.
Así que cuando Charlie esa mañana habló de ir a Río, entendimos que una parte de él había sanado y otra, debía terminar de hacerlo.
Así que empacó y se despidió todo lo que pudo de Penélope, abrazándola con fuerza y respirando hondo cada que miraba el cofre de cenizas de Bella. Allí yacía una persona increíble...