Pov Candace Williams.
El regreso a casa fue un sentimiento único. Todos estábamos asustados y llenos de miedo, éramos padres primerizos y todos morían por tener a la pequeña Penélope para ellos.
El dolor iba pasando y los medicamentos lo hacían más fácil. Podía considerar el parto uno de los procesos más dolorosos de mi vida, cosa que me dejaba sin ganas para volver a hacerlo. Solo quedé admirando a aquellas mujeres que tenían la valentía de hacerlo una y otra vez, sin importar lo que pasaran de dolor, teniendo la satisfacción de finalmente tener a sus pequeños entre brazos.
Penélope era preciosa, y por obvias razones, la mimada del...