Quedé en el sofá, mi mente iba y venía una y otra vez, intentaba buscarle sentido a todo lo que pasaba, buscaba respuestas a todas las preguntas que tenía, así como también buscaba dejar de quererle en cuestión de segundos.
Pero nada tendría sentido mientras él no lo explicara, así que cerré mis ojos con fuerza y quedé allí un par de horas, Charlie no apareció más y me evitó a toda costa.
Una parte de mi quería creerle, quería creer que intentó detenerlo, que intentó cuidarme, que intentó sacarme de allí, pero otra parte me hacía desconfiar de absolutamente todos, inclusive de mi misma.
¿Cómo era posible haber sido...