Magnus se remueve ante su pesadilla y lo primero que ve es a Telma conduciendo aquella camioneta.
—¿Así de excitante y caliente te gusta? —Telma pasa su lengua por lo que Magnus ve son todas sus heridas llenas de sangre y despierta, agitado.
—Tranquilo amor, tranquilo —la voz de su mujer lo tranquiliza.
Se da cuenta que está en un hospital, le duele la cabeza y todo el cuerpo, pero sabe que no ha sufrido algo grave porque conoce su cuerpo.
—Fue ella...
—Shhh... —Su mujer le dice, despacio—. Descansa, no hables.
Cuando Irina se da vuelta Magnus ve a los policías del otro lado del vidrio y rueda los...