—¡Fue el mejor sexo de mi vida! —vociferaba el guardia que le había facilitado el arma a la rubia a cambio de sexo.
El juicio se volvió a postergar para cuando Magnus se mantuvo en un estado vacío y sin reacción. Ante ello Pitter accedió a hacerle un examen psicológico al ojiazul, y le detectaron trastorno explosivo intermitente con cierto nivel de inclinación al trastorno antisocial de la personalidad.
Se entrevistó a su madre y hermano que viajaron de Edimburgo, y el psiquiatra concluyó que todo se debía al entorno en que creció, y los traumas que pensó había podido controlar.
Sin embargo, aquello no fue un limitarte para su...