Club Tropicana.
Ingresan al club estaba a reventar, Leah observa todo con desconcierto y con ganas de salir corriendo. Es viernes, y tocará un grupo musical en vivo ritmos latinos.
—Fabuloso, ¿sabes bailar salsa Leah? —pregunta Albert.
—No, me enredo con los pasos latinos—advierte Leah.
—Yo más o menos aprendí en puerto rico. En cambio, Derek es todo un experto, cuando caminaba, en el baile no había quien le ganara—recuerda Derek, esa época con nostalgia y se entristece enseguida. Leah lo nota y señala:
—Vamos a sentarnos y comer algo cariño.
—Está bien—indica Derek. Llama Albert a uno de los mozos, para que les ubique un buen lugar.
—Cariño si...