La venganza no tiene dirección — 02
Al abrir la puerta, vi a Kristoff con una bolsa en la mano, metiendo varias cosas dentro.
—¿Qué estás haciendo? —Mi pregunta lo hizo jadear audiblemente, volteando hacia mí con una expresión de sorpresa.
Supongo que no me esperaba tan pronto.
Su rostro de asombro se transformó en uno de furia, y un gruñido, muy familiar para mí, brotó de su pecho.
—¿No estás pensando en huir, verdad? —pregunté, divertida por lo frustrado que se ponía cada vez que tocaba sus puntos débiles. Seguro que lo extrañaré cuando lo mate.
—No será huir cuando termine contigo —masculló.
—Oh, entonces estás huyendo —afirmé con...