Lágrimas de Ángel—02
Luciano
Como era de esperar, en cuanto sonó la alarma, los guardias y todos en el castillo empezaron a correr como locos. Eso, claro, hasta que vieron a las serpientes, y fue entonces cuando comenzó el verdadero caos.
Todo el mundo corría de un lado a otro mientras los guardias se acercaban a nosotros.
—¡Luciano! —escuché que me llamaba Freya mientras corría hacia mí con una expresión de pánico en el rostro.
—¡Freya! ¿Qué haces aquí? ¡Tienes que irte ahora mismo! —le ordené.
—¡No, Luciano! ¡Escúchame! Abril ha desaparecido, desde el ataque a su manada no sabemos dónde está, ¡no podemos encontrarla! —me informó con una expresión...