—Oye, mi madre me ha dicho que vengas a comer un día de esto con nosotros, ya te he invitado varias veces a mi casa pero no has ido.
—Lo siento, pero no quiero ser una molestia y me siento un poco incomoda...
—No, no digas nada de eso. No deberías preocuparte por eso, ni siquiera tiene sentido, mi madre es un amor, además cocino muy bien, creo que quiere presumir un poco —agregó en broma y la chica sonrió.
—¿No es comprada la comida?
—Bueno, es casera. Mamá es tan buena la comida que sabe hacer platillos asiáticos y otros más. Es amante de esa comida, tanto así que...