Al día siguiente después de haber terminado sus tareas, Valeria había quedado en verse un momento con Amanda en una cafetería cercana de la ciudad y así contarle todo lo bueno que había surgido respecto al empleo que tenía. Sentía esa necesidad por contarle todo lo bueno que le estaba pasando entre tanta oscuridad. Aunque tenía el ligero presentimiento de que iba a darle su punto de vista sobre aceptar un empleo repentinamente de alguien que ni siquiera conocía bien. Puede que también quedara impresionada cuando le dijera de quién se trataba. Ya que Paul era un hombre conocido.
—Oh, ¿En serio vas a ser la niñera de ese hombre?...