Para no caer en la desesperación, intentó quedarse tranquila y pensar en positivo, estaba segura de que también iba a funcionar algo de lo que tenía allí, y no necesariamente tenía que verse rígida y seria, que en su opinión, así era como se iba a ver usando algo tan seco y elegante. Además pensó en la primera vez que lo vio, ella solo llevaba una sudadera y unos jeans gastados, además de zapatillas, así que no tenía que preocuparse.
Si con aquella apariencia le había dado una buena impresión en ese hombre al punto de que sí tuviera un contrato a la mano se lo hubiera dado para que...