—La mataste —dice él con veneno.
—N-No, no la maté, Kyle. Sabes que amo a Ellie —respondo.
Él me agarra del cuello.
—Se suponía que debías morir. Ellie no hizo más que estar ahí para ti, y tú la dejaste morir. Ahora ella se está descomponiendo mientras tú estás aquí viviendo tu vida.
—¡Intenté salvarla! ¡No quería despertarse! —digo mientras él comienza a apretar mi cuello.
Empiezo a luchar por respirar.
—Por favor, suéltame, Kyle —logro articular entre ahogos.
Cierro los ojos, sintiendo cómo el oxígeno sale de mi cuerpo, y los abro de nuevo cuando el agarre se afloja por completo.
Veo a Maddox de pie frente a mí...