DIEZ AÑOS DESPUÉS
DEMETRIOUS
Entre a la casa y el aroma a cannolis frescos inmundo mi nariz. Deje en la entrada el maletín y camine. Llegué al salón y Sonreí al escuchar pasos rápidos. De la cocina salió Marcella. Mi princesa de seis años
—¡Papi! —corrió hasta mí y la tome en vuelo haciéndola reír. Hundí mi rostro en su cuello y le hice cosquillas— ¡Papi! para. Me voy hacer pipí—resoplo mientras reía. Deje de hacerle cosquillas y la mire, Marcella tenía los ojos iguales a los míos. De un gris profundo, pero su cabello era igual de rojo fuego que su madre y tenía unas hermosas pecas en la...