Palermo Italia - verano
Camino sin hacer ruido por el pasillo y desciendo por las escaleras de nuestra casa en Palermo. Llegamos ayer por la tarde y fue toda una odisea. Ocuparnos de dos niños y un adolescente malhumorado no en un avión no es lindo.
Marcella preguntaba cada dos por tres si faltaba mucho. Después de un par de horas le dejé la tarea de responder sus preguntas a Demetrious.
Creo que escuche la pregunta más de cien veces. Sin embargo, Demetrious se contuvo a enojarse con su princesa.
Habíamos hecho un viaje Relámpago dejando nuestro trabajo en la agencia de publicidad para estar presentes en el homenaje que...