Cansada, gemí y enterré más la cara en la almohada. "Vete. Estoy durmiendo. ¿Qué parece?"
"¿En mi habitación?" Comentó.
Me detuve un segundo, levantando la cabeza para mirar a mi alrededor. El equipaje que estaba abierto en el suelo con su ropa era, en efecto, prueba suficiente de que aquel era su dormitorio. Sin darle mucha importancia, volví a dejar caer la cabeza en la almohada y murmuré. Estaba demasiado cansada para cualquier cosa, en realidad.
"Oh, lo siento".
Harry simplemente se fue después de eso, dejándome caer dormida con bastante facilidad. Me sorprendió que no me estuviera gritando.
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Cuando me desperté dos horas más tarde, estaba enredada en...