Charlotte no había podido dormir, los pensamientos la tenían atormentada. Por esa razón, siendo las 4: 38 AM. Ella prefirió levantarse de la cama, asearse, y colocarse ropa deportiva, se va al área de aire libre, y hace un poco de ejercicio.
Al montar la bicicleta, Charlotte patalea lentamente, pero al recordar al cabecilla, lo hace con más fuerza, y luego recuerda cómo fue golpeada vilmente, y lo hace con mucha furia.
El músculo de sus piernas arden, y las gotas de sudor que brotan de su frente se deslizan por su rostro, pero de repente, apareció Rulli.
—¡Te estás haciendo daño!— la regaña, no le gusta cuando ella se...