Sebastian Goldberg
Estoy sentado en la terraza de la casa, mi mirada se pierde en las luces lejanas de la ciudad, hace años había dejado de fumar y ahora, estoy fumando uno a escondidas, suelto el humo, cierro los ojos y disfruto la sensación del final.
—¿No vas a entrar? —escucho a Molly a mi espalda, termino el cigarro y entierro la colilla en la maceta, me vuelvo hacia a ella y asiento en silencio. —¿Qué tienes? —arruga su ceño, entonces se da cuenta. —¿Volviste a fumar? —noto sorpresa en su tono de voz, se abraza a su misma cuando siente el aire fresco, tiene aquel abrigo de lana de...