Molly Goldberg
El sentimiento que se estaba propagando por mi interior es indescriptible, mis lágrimas caen, mientras intento limpiar las de Sebastian, se ve tan vulnerable y a la vez, tan él, ríe, pero no puede evitar no llorar, sé qué son lágrimas de felicidad, unas de odio por lo que ha hecho esa mujer, ya había llorado bastante por aquel pequeño que no nació en el pasado, ahora, tiene una hija por quien luchar en el presente. Por un momento, me levanto y le digo a Helen que cancele llamadas y citas el resto del día, sabía que Sebastian no tendría cabeza en este momento, solo pensaría en cómo...