Epílogo
Celine se recostó en la cama, con Liam durmiendo plácidamente a su lado. Había pedido un momento a solas para procesar todo lo que había sucedido, y ahora se encontraba sumergida en un mar de emociones encontradas.
El rostro de Malcolm, después de tantos años, había reaparecido en la puerta de su hogar, desencadenando una marejada de recuerdos que Celine creía haber enterrado en lo más profundo de su memoria. Cerró los ojos, intentando calmar el torbellino que se agitaba en su interior.
Imágenes borrosas y fragmentos de una infancia marcada por el miedo y la violencia la asaltaron sin piedad. Recordaba los gritos, los empujones, los golpes que...