Punto de vista de Lorenzo
Ella negó con la cabeza.
—Por favor, Lorenzo. Quiero ir. Ayer acepté ser la Luna de esta manada, la Luna a tu lado, así que tengo que estar en las reuniones y luchar junto a ti. —Replicó con confianza.
Suspiré profundamente.
—Evangelina, sé que aceptaste ser la Luna, pero aún no es oficial. Además, no quiero que te lastimen, así que pelear a mi lado está fuera de cuestión.
La expresión de Evangelina se convirtió en una mueca y mi lobo gruñó dentro de mí por ser el causante de su mal humor.
Suspiré nuevamente y me pasé la mano por el cabello.
—Evangelina, por...