Punto de vista de Lorenzo
—Cristal —llamó suavemente el Rey Lutero, pero Evangelina no le respondió. Podía sentir su preocupación, temía que él fuera como sus padres.
—¿De verdad no me recuerdas? Jugábamos juntos cuando éramos niños —dijo él, buscando una reacción de ella, pero Evangelina solo apretó más fuerte mi brazo.
Padre, hazlo tú. Pensé para mí mismo, pidiendo a mi padre para no parecer grosero. Quería que pareciera que venía de él, no de mí.
—Alfa Lutero, ¿qué te parece si vamos a mi oficina? Te explicaré todo —dijo mi padre, poniéndose junto a nosotros.
La mirada del Rey Lutero se dirigió hacia mi padre, asintió con un...