–¿En qué habitación está ese bastardo?–pregunté con los dientes apretados y mi corazón empezó a bombear con furia.
–Está en la doscientos cinco–Estaba nervioso y no por que iba a matar a Armin, ya que no era la primera vez que asesinaba a alguien sino más bien, por la irá de imaginar en cómo él tocaba a mí dulce Emily.
¿Cómo se atrevió a traicionar mi confianza…¿Cómo?
Llegamos a la habitación, tocamos varias veces, pero él no respondía, dentro de su habitación se podía escuchar el zumbido de una música rapera en español. ¿Qué carajos? Él no habla español…pensé.
Mi hermano tocó con más fuerza, hasta que por fin Armin...