El golpe que recibo de ese bastardo hizo que mis tímpanos chillaran, y lo peor de todo es que me desplome al piso, él me sostuvo dentro de su brazo y me llevó hasta la cama, no puedo moverme, aún estoy mareada. –Déjame en paz–exclamó con un gran temblor en mi voz. –El juego apenas comienza–ríe una y otra vez, su mano acaricia mi muslo. –Oye, déjame, no me toques–susurro, mi cabeza aún da vueltas, veo todo borroso, y escucho la voz de Yusuf a lo lejos, es como si estuviera lejos ya la vez tan cerca. –Silencio, ¿Acaso no escuchaste que seré cuidadoso contigo?-Apoyo mis manos en su torso para alejarlo de mí, pero él las desprendió y las lleva encima de mi cabeza., siento su enorme cuerpo encima del mío. Empieza a besar mi cuello, tengo miedo de que en un intento otra vez de escapar este tipo me vaya a matar, solo con el puño que me dio ya mi carne tiembla, enserio el es un poco hombre. –Te voy a odiar por el resto de mi vida–digo, el quita de su cuello su corbata y con esta hace un nudo en mis manos, luego las lleva nuevamente encima de mi cabeza y con una de sus manos agarra. El está muy ansioso tanto que arrancó mi camisa a las fuerzas ya que no pudo desabotonar los botones de mi camisa. Sus ojos se agrandaron luego de ver mis senos los cuales estaban cubiertos con mi sostén. –¡NO!—grite, el acaricio uno de mis picos, me sentí sucia e indignada. –Shhh, ya viene la parte que más le gusta a las mujeres–aparta su mano de mi seno, para enfocar sus ojos en mi falda, no…no. eso sí que no. El sumergió su mano debajo de mi falda, y de un aventón la levanto, solo contaba con mi pantis azul, el analizo mi zona V, y se lamía los labios. –Bonita pantis, nena–paseo sus largos dedos por encima de mi privacidad, y eso ocasionó un extraño cosquilleo en mi. Es la primera ves que un hombre me toca, lo miro a la cara y lo fulminó con la mirada, el sabe que lo que está haciendo es realmente malo, pero aún así sigue. Cerré mis piernas con fuerza para que el no siguiera manoseando mis partes. –Deja de hacerte la difícil, y abre esas piernas–ordena. lo ignoro y aparto mi rostro, él hace un chasquido en sus labios y añade–Si quieres irte de aquí, haz lo que te pida–hace énfasis en la palabra "pida" –No lo haré, ya te dije que no lo haré. ¿Cómo te hago entender que no quiero estar contigo? ¡Monstruo!–cerré mis ojos esperando otro de sus golpes, pero no…no fue así. –Entonces yo mismo lo haré–respondió y rápidamente bajo mi pantis. –¡Oye!–grite de la impresión, no podía creer que él estuviera viendo mi zona, con tanta determinación y una sonrisa de felicidad se dibujara en sus labios. Parecía el mismísimo Satanás en carne y hueso. Llevo su mano directamente a mi clítoris, y lo toco de manera suave. mis mejillas estan ruborizadas por la rabia. –Emily, eres muy hermosa–comentó, empezó a frotar mi clítoris una y otra vez, mis vellos se erizaron, al igual que los picos de mis senos, tengo tanta incomodidad que en estos momentos estar deseo muerta. Cómo si fuera poco, su dedo medio atacó en sumergirse en mi interior, de no ser por el grito que doy juro que en estos momentos ese dedo hubiera quitado mi virginidad. ya que era grande y gordo. –¡Ya basta!–él detuvo sus manos, y me miró detenidamente. –Cariño ¿pasa algo?–pregunto muy curioso. –Si vas a violarme, adelante, hazlo, pero no juegues con mis partes íntimas, solo hazlo de una buena vez–una lágrima recorrió por mi mejilla y pude sentir lo frío que estaba esa pequeña lágrima. –¿Eso quieres?. –Si, hazlo– aparte mi cara, solo quiero que esto pase rápido, que sea lo más rápido posible. Finalmente sacó su miembro y lo fue introduciendo en mi interior, me duele, me duele como el demonio, tanto que me está ardiendo, aguante el inmenso dolor, mientras que el me miraba con cara de culpabilidad, y si, eres el culpable de todo , maldito. De pequeña pensé que esto seria genial y que no dolería, pero ya veo que es solo una expectativa, pensé que mi primera vez iba a hacer con alguien a quien amara, pero no… esta vez fui violada. –¿Te duele?–me pregunta, y yo asiento, sus estocadas son suaves, bueno por lo menos no fue salvaje conmigo, pero aún así no deja de ser una violación, realmente no sé si estoy sintiendo placer o es solo la reacción de la perdida de mi virginidad. Elevo mi rostro y veo a Yusuf totalmente excitado, sus pupilas están dilatadas y los latidos de su corazón resuenan como tambor. Su frente está empapada de sudor y unas cuantas gotas caen en mis senos. Mordí mi labio inferior, deseando que esto acabe, no quiero seguir viendo cómo su miembro termina de acabar con lo poco que me queda de virginidad. –Emily, estás…–hace una pausa y suelta su agarre de mis manos–sangrando–me avisa. –¡Que!–lleve mis ojos hacia lo que el me indicaba, y si, estaba sangrando. El se levanta de la cama y limpia su miembro con las blancas sábanas, dejando en estás el color rojo de mi sangre. Me desata y de inmediato me limpio, que asco, mira nada más está sangre, oh, no. y para colmo me duelen las caderas. Mientras yo me limpiaba el no dejaba de mirarme, su mirada era perdida, y su sonrisa tonta, me daba mucha irá verlo como si nada mientras yo me Moria de dolor. –¿Y ahora qué?–digo mientras intentaba abotonar mi camisa pero no…está totalmente dañada. El se sentó en la cama y frunció el ceño. –Ahora vivirás conmigo. –Prometiste dejarme ir. –Emily por dios, no empieces. ¿si?–dice con voz cabreada–ese maldito infeliz, me mintió. Estoy destrozada, traicionada y lo peor de todo humillada. –Por hoy nos quedaremos aquí, mañana nos iremos a la mansión–añadió. Está bien, me quedaré no armare pleito pero en cuanto tenga la oportunidad, me largo. Me acosté en la cama con la espalda hacia la pared, Yusuf se acostó a mi lado y me estaba observando, sus ojos verdes se encontraron con los míos. Por segundos dejaba de mirarlo pero luego me di cuenta que era inevitable, es que su belleza era tan única que me hacía dudar de lo que había dicho horas antes. –Emily ¿sabes cuánto soñé con tenerte a mi lado?–niego–siempre que te vio mi corazón hacía "Bum" "Bum" y estaba muy pendiente de aquel bastardo que se acercará a ti. en ese momento te convertiste en mi joya mas valiosa. –Si en verdad me quisieras como dices, no me tendrías aquí encerrada. –Amor, no seas tonta, está fue la única manera que se me ocurrió, sabía que eras orgullosa, caprichosa y más aún sabiendo que nunca iba a estar a tu nivel. Lo ignoré y me volteé quedando con la mirada hacia la pared, el frío que pegaba en mi espalda era horrible, la noche aquí es insoportable. Escuché los suspiros de Yusuf acompañados de sus bruscos movimientos en la cama, parecía como si no cupiera en esto. Cerré mis ojos y me quedé sumamente dormida. A la mañana siguiente desperté y Yusuf no estaba, ¡Eso es! Tengo que salir de aquí lo que pasó Anoche se queda en esta Maldita cabaña. Me puse de pie. —Auch me duele, mi entrepierna duele–caminó semidesnuda hasta el baño