Emily: Cariño dime qué vez acaso, soy fea?
Yusuf: No solo analizando tu hermoso cuerpo.
Emily: ¿Te gusta?
Yusuf: Me encanta mami, nos duchamos y claro hicimos el amor en el baño volviendolo nuestro secreto ya que en las mañanas tayyar deambula en los cuartos y pues se podría enterar, y eso sería un pecado para sus ojos.
Lo digo una vez y no lo volveré a decir, me enamore de Emily mucho, mucho, pueden venir muchas mujeres más hermosas pero no, esas no las quiero, quiero solo a ella, a mi diosa, ¿Quien dijo que un hombre mujeriego no podría cambiar? ¿Quién dijo que un narcotraficante no podría cambiar?...