El Consejo del Vidente
Punto de vista de Asunción
Cuando regresamos a la casa, parecía que nos esperaba una sorpresa. Era el vidente con el que habíamos hablado antes, quien nos había contado a Isaias y a mí todo lo que necesitábamos saber.
Todos nos detuvimos de reír y lo miramos mientras se sentaba con las piernas cruzadas en las escaleras. Los guardias nos miraron y luego continuaron con lo que estaban haciendo.
—¡Ah, están conectados! —dijo con su extraña sonrisa, y Isaias tomó mi mano un poco de forma protectora, lo que casi me hizo retirar la mano por reflejo.
—¿Y cómo sabes eso? —preguntó Gris, y el vidente...