Conectados
Punto de vista de Asunción
Lo hice.
Abrí los ojos y me estremecí un poco en la cama cuando me di cuenta de que estaba pegada al frente de una cierta cabeza rizada.
—Bienvenida de vuelta, seductora y Luna.
—¡Shhh!
—Voy a hacer esta misión y me voy —imitó mi voz, y rodé los ojos, recordando lo que había dicho.
—Cállate —respondí mientras sus manos apretaban alrededor de mí.
—Quiero tiempo con mi gemelo. —Asentí como si pudiera escucharla y seguí pensando en lo que Evaristo me hizo anoche.
—Hey, nena.
Me congelé al escuchar su voz profunda y ronca, que me parecía súper atractiva, y tragué. ¿Ahora podía...