Helena
Llegué llena de maletas al departamento del Sheik junto con Matt y Alex.
- Me voy, buenas noches.
Matt tenía curiosidad como era, quería saber qué habíamos hecho en la tienda, pero no se lo dije.
Me pagaban y todavía lo disfrutaba, me sentía como una prostituta, esa era toda la verdad y la vendedora tenía razón cuando dijo que yo era una de sus amantes, eso probablemente era un lugar común, sus mujeres eran llevadas allí para ir de compras y entonces la vergüenza se instaló en mi ser.
- Querido paleto, los males que vienen a pensar - se sentó en mi cama - piensa que ayudaste...