Me llevó a la mesa tomó las cosas de café que estaban encima, algunas cayeron al piso haciendo ruido.
Aquel hermoso hombre me abrió la bata, y dejó mis senos al descubierto solo para él, duros de deseo, tomó el pezón de uno mientras sujetaba con fuerza al otro y besó mi boca, metió sus dedos en mi intimidad, que ya estaba mojada de deseo por el Jeque metiendo su dedo adentro me dijo.
- Está lista para mí Helena – dijo besando mi cuello mientras jugaba con sus dedos.
Llevaba un traje de tres piezas, que debe haber costado el valor de mi auto, probablemente de alguna marca famosa,...