RAJJ
Ahora estoy en el baño de casa, no puedo medir la felicidad de estar aquí.
Helena realmente me dejo sin palabras con su reacción, realmente me imaginaba que estaría inmensamente feliz de verme pero su reacción fue todo lo contrario.
Después de la ducha me envolví la toalla en la cintura, salí del baño y me dirigí a mi armario que seguía igual hace tres años, miré todo lo que había allí y me dejé llorar por estar en casa.
Con el sonido de la puerta me sequé las lágrimas con las manos y fui a ver quién era.
-Helena -dije-.
- Quería entender dónde te quedaste durante tres...