Rajj
Salgo de la habitación, tan enojado con Helena, que si no estuviera embarazada y todavía enferma la pondría en mi regazo y golpearía ese culo blanco hasta que me pusiera todo rojo y la llevaría al calabozo y tendría sexo con ella toda la noche. .
Pero tengo que tomármelo con calma.
- Mateo va a la oficina - dirigiéndose al mismo lugar.
Entro y me siento en mi silla, paso mis manos por mi cabello haciéndolo más desordenado de lo que está.
Y entonces alguien toca.
- ¿Quien es?
- digo irritado.
- Soy yo Mateo.
- Pase - la puerta está abierta y él se dirige a...