Hafid disfrutaba muchísimo de los viajes, mostrar a su esposa e hijos cada rincón del mundo era fascinante para él, pero esta vez era Sylvia la que quería visitar el lugar donde se desarrolló su infancia y adolescencia.
Quería donar una buena cantidad de cosas útiles a los niños huérfanos, ropa, zapatos, juguetes, todo aquello con lo que se sueña cuando se es niño y no se posee nada material, lo único que se tiene son sueños.
Estaría unos días fuera de casa, ésta vez su esposo no podría acompañarla, solo iría con sus niños. Hafid no se sentía cómodo quedándose en casa sin viajar con su familia, pero habían...