Ya quedaba menos para recibir su título universitario, más que para ejercer, era por satisfacción personal, quería enseñar a sus hijos que los estudios era preponderante en la vida para conquistar la ignorancia.
Se sentía feliz de ese pequeño logro en la vida, compartir estudios y criar una familia no era tan fácil, pero era tan gratificante para ella, se sentía orgullosa cuando le mostraba sus calificaciones a sus niños y ellos decían después:
— Mira mamá, también tengo buenas calificaciones como tú.
Así se animaban a seguir mejorando.
El momento de recibir el título universitario, donde se demostraba que todo sacrificio vivido para llegar allí había valido el esfuerzo....