Sylvia entendió la petición de Hafid, él
necesitaba con urgencia tener una madre para sus hijos y una esposa para él.
Está bien Hafid, seguiremos con el contrato, esos angelitos tuyos me tienen súper enamorada y por ellos sacrificaré mi vida al lado tuyo— dijo Silvia.
Hafid, sonrió con suficiencia y dijo:
——Me alegra, que por lo menos te gusten mis hijos.
— Es lo único que me gusta de ti—Sylvia fue seca en su comentario— y necesito que te esfuerces por no discutir o sacar a flote tu mal carácter, a los niños les asusta.
——Está bien mamá— dijo Hafid con tono irónico.
— No soy tu mamá, pero...