El chico me dice que tiene la curiosidad de saber por qué mi esposo está en una universidad y yo en esta.
Y sabía que no faltarían las preguntas… Tiene mucha curiosidad y es obvio porque casualmente me topé con él en el instante que iba a entrar a la facultad, no puedo negar nada y menos tengo porque hacerlo.
Mi respuesta fue sencilla y a la vez atroz: explorar algo nuevo no es malo y sin quitarle un pedazo a nadie me he permitido experimentar un reto del que en pocos años me veo vencedora.
A él no le bastó eso, dado que en su cabeza intelectual vagan muchas...