Muevo mis hombros y le resto importancia con lo que esa mujer quiera hacer con mi madre, ella se lo buscó y ahora que se atengan a las consecuencias, suficiente con el odio de Alexandra.
—Eso se lo puedes decir a esa mujer porque en este momento limo que quiero es escuchar son los gritos de ella.
—Este no eres tú Harry —se acerca mi amigo y posa su mano en mi brazo—. Vamos, tienes que darte un baño.
—Nooo… ¡Te he dicho que no!
—Deja de comportarte como un imbécil Harry, y regresa hacer el mismo porque así no podremos encontrar a Alexandra.
—Ja, ja, ja... Eso díselo a...