—Ooohh... Nos aproximamos al lugar que más me encanta: la tienda de los panquecitos. ¡Sí! Se llama Laly Cookies. Es la tienda favorita de mis antojos… Amo los Cookies de chocolate, mmm… ¡Qué rico!
—¿Qué? No me puedes estar hablando en serio, se supone que tenemos que estar en el trabajo, ¡me pueden despedir! —me quejo, el atrevimiento que se ha tomado me ha molestado, no puede estar jugando con mi trabajo.
—Calma, sabes qué costó demasiado que te estabilizaras, la presión baja que tenías hubiese provocado muchas cosas, ¿piensas que lo bueno de eso es dejarte ir al trabajo?
No, no puedo dejar el trabajo, es lo único que...