La Pregunta – 02
Me levanté de la silla y caminé hasta ponerme frente a ella. Luego tomé su mano y me arrodillé sobre una rodilla. Todos tenían expresiones de sorpresa, excepto Marcos, que se reía como loco.
—Eh, Ambro, ¿qué estás haciendo? —preguntó Vero, confundida.
—¿Vero, quieres salir conmigo? —pregunté con seguridad.
—¿Qué?
—¿Quieres salir conmigo? —repetí.
Ella estalló en carcajadas al instante. Me quedé confundido... y un poco dolido. O sea, ¿por qué se reía? ¿Eso significaba que no quería salir conmigo?
—Ay, Dios mío, Ambro, ¿quién te dijo...? —seguía riendo—. No puedo... espera, dame un minuto.
La observé mientras se reía a carcajadas. Pasaron unos segundos más...