El Salvador Inesperado - 03
Luego, Imelda sintió cómo algo la arrastraba en una dirección específica, pero de repente se detuvo. Frente a ella había dos caminos, y sabía que tenía que elegir uno, pero no podía distinguir ninguna diferencia que le ayudara a descifrar cuál llevaría hasta Verónica. Confusa, solo pudo mirar al frente, a los dos caminos que parecían extenderse hasta el infinito.
De repente, recordó las palabras de Lucifer, diciéndole que confiara en sí misma y siguiera su instinto. Respiró profundamente, cerró los ojos y permitió que el lazo de hermandad que compartía con Vero la guiara por el camino correcto.
Flotando de nuevo, comenzó a ver...