Decisión-03
Ambro tomó profundas y calmantes respiraciones mientras las venas alrededor de sus ojos se retraían y el color de sus ojos volvía a su tono normal, un marrón casi negro.
—Ok, ¿qué demonios acaba de pasar? —pregunté, todavía un poco sacudida por lo ocurrido.
He visto a Ambro de mal humor, enojado y muchas veces molesto; sin embargo, nunca lo había visto tan furioso antes.
—Tranquilo, amigo, lamento haberme alterado —le dijo Ambro a Marcos.
—Eh, disculpa —respondió él, levantándose de su silla y luego teletransportándose desde la mesa del comedor antes de que pudiera decir una palabra.
—Estoy confundida —dijo Roberta.
—Es una larga historia que Ambrocio tendría...