Confrontación-03
—¿Tu compañera, eh? ¿Te refieres a la misma compañera a la que torturaste durante años, luego humillaste y rechazaste frente a todos, y para colmo, marcaste a su hermana adoptiva? —digo.
—¿Quién demonios eres tú y cómo sabes eso? —pregunta, sus ojos brillando en dorado mientras se transforma en su forma de ángel guerrero, sacando su espada.
—Me encanta cuando mi presa se defiende; no es divertido cuando se acobardan por miedo —digo emocionado mientras me transformo en demonio y convoco mi guadaña.
Todos, incluido Florencio, se quedan boquiabiertos.
—¿Eres un demonio? —dice sorprendido.
—A tu servicio —respondo con una reverencia burlona.
—¿Cómo entraste en estas tierras, bastardo? ¡No...