Traición-04
A estas alturas, ni siquiera creía que me quedaran lágrimas, mientras los últimos pedazos de mi corazón se hacían añicos en mi pecho. Traicionar el infierno era una cosa, pero jamás en un millón de años pensé que Ambro pudiera hacerme esto. No era diferente, no era diferente a todos los imbéciles de la manada híbrida, no era diferente a Florencio. ¿Cómo no lo vi? Supongo que estaba demasiado ciega, cayendo enamorada...
—¡AHHHHHH! —grité a todo pulmón por segunda vez mientras otra ola de dolor recorría mi cuerpo.
No solo todo mi cuerpo estaba sumido en el dolor, sino que mi cabeza sentía como si la golpearan repetidamente con...