Siempre y para siempre - 01
PUNTO DE VISTA de Verónica
A la mañana siguiente, Ambro y yo despertamos envueltos en los brazos del otro dentro de la pequeña tienda junto al lago. Después de acurrucarnos un rato más —y de que Ambrocio me molestara un poco—, nos levantamos y nos metimos al agua para nadar un rato. Tras nuestro baño decidimos regresar, no porque estuvieran preocupados por nosotros, ya que anoche nos habíamos comunicado a través del vínculo mental para avisar que no volveríamos hasta hoy.
Recogimos nuestras cosas, las guardamos en la cajuela del coche y emprendimos el camino de regreso. Como no habíamos desayunado, decidimos parar en...