Primera cita - Parte 2
Después de que Ambro comprara algunos boletos... bueno, en realidad como doscientos, empezamos a caminar por la feria.
—¡Wow, tenemos que probar eso! —dije, señalando una carpa con un juego de pistolas de agua.
—Oiga, ¿cómo funciona este juego? —preguntó Ambro a la señora del puesto.
—Solo llenen los agujeros con agua —respondió, señalando un cartón con hoyos.
Asentí mientras nos entregaba las pistolas. Coloqué mi dedo en el gatillo y apunté hacia el cartón recortado.
—Ok, listos... y ¡ya! —dijo la trabajadora. Todo el fondo se iluminó y se oyeron risitas que venían de los cartones.
Intenté disparar a través de los agujeros, pero...